Fotografía de Lucía Camerati
La zona de Chasquipampa nos puede contar muy bien el sendero del actor potosino Raúl Beltrán, reconocido por su versatilidad y talento en el ámbito cinematográfico y teatral. Lleva en su corazón al Teatro del Purgatorio y al Wawastinkuy. Su vida está llena de títeres, personajes entrañables, y muchísimas actividades especialmente organizadas para las infancias de Bolivia. Recientemente le hicieron un homenaje en el Festival Internacional de Teatro de La Paz. Le hemos pasado unas palabras, nos ha devuelto lo que ellas representan en su vida.
ALFARO (OSCAR). Honesto con su pluma. Genial.
BARRIO. Lugar que habitas y transitas. Espacio común. Seguridad.
CONTAR. Jazz.
CHASQUIPAMPA. Barrio donde transito y habito. Lugar donde la luna sale plena y enorme. Sus cerros son monjes inspiradores. Allí reside el Wawastinkuy Wasi. La Casa del Encuentro de los Niños.
DRÁCULA. Misterio universal salido de un libro.
EUGENIO (Barba). Gran animador del teatro. Convencido de lo que hace.
- Sólo es cuestión de…
GRADERÍA. Lugar donde están los ojos, la respiración, el aliento y las ansias del público. ¿Qué pasará? ¿Qué veremos? Como actor, cinco segundos antes tengo miedo, no recuerdo el texto. Entonces pienso en el respeto –Ese público me está dando su tiempo, viene a la sala, ve mi acto, regresa a su casa, además paga su boleto. Un privilegio– y salgo a ESCENA.
HERENCIA. La herencia genética es una lotería. La herencia cultural es vital. Como buen anarquista, con la herencia material tengo mis reparos. Desata codicia.
INFANCIA. El tiempo más corto en la vida de una persona. A veces los adultos les echamos a perder ese tiempo hermoso cuando los humanos estamos liberados de las diferencias y prejuicios.
JUGUETE. Es como el Aleph. En un juguete está toda la imaginación del universo.
KOLLITA. Es lindo ser kollita. Como migrante siempre digo que soy el mejor paceño que Potosí ha dado.
LUIS (ESPINAL). Tres imágenes tengo: 1. Centro Juvenil Don Bosco. Ciudad Satélite. Mediados del 70. Sentados en una sala leímos la obra “A Puerta Cerrada” de J.P. Sartre. Estaba la Maritza Wilde. 2. Edificio de Presencia. Finales del 70. Sala de huelga de hambre. Junto a Hernando Calla, nuestro representante del Taller de Cultura Popular en la huelga que derrotó al dictador Banzer. 3. Locación. Basural de noche. Escena. Llega la movilidad. Descienden paramilitares con el cuerpo de Espinal y lo botan. Terminando la acción, no sé por qué me di la vuelta y lo vi tirado y desnudo en el basural; era él. Me estremecí… ¡Corte!
MORAYMA (IBÁÑEZ). Grande y tenaz artista. Genial titiritera. Tuve el honor de conocerla.
ÑATITAS. Mucho respeto con las camba calaveras. Me llevo mejor con el Ekeko.
ORALIDAD. Bitácora cultural para saber de dónde vienes.
PURGATORIO. El espacio más libertario del espíritu del hombre. No estás ni con dios ni con el diablo. No tienes pecado que te juzgue.
QUIQUE. De los Quiques que conozco, dos son geniales. El Quique, cuyo apellido no recuerdo, actor irreverente y creativo del Teatro La Nada de Oruro, y el Quique Di Mauro, titiritero argentino que se ha dado a la tarea de mantener este arte vigente. Un buen cronista.
RURAL. Cada vez menos.
SAPO. Cuidado con donde te dicen o te pueden decir SAPO…
TÍTERES. Seres maravillosos sin calavera. Por su alma, son eternos.
UTOPÍA. Despertar cada mañana.
VACÍO. Espacio que estamos obligados a llenar.
WAWASTINKUY. Encuentro Cultural de Niños y Niñas. El mejor invento de gestión cultural en favor de la educación artística y la formación de públicos.
EXILIO. Dolor por la ausencia.
YOLANDA (BEDREGAL). Bailando la Imilla, carita de arcilla. Kantuta parece, que al aire se mece… Poema que nos inspiró a crear una obra teatral: “El Zorro y la Muerte”.
ZORRO. Antonio, viejo astuto de remotos tiempos. A veces golpeado y a veces airoso. Evocado y hablado en tertulias cuenteriles. Dicen que tiene más de 100 años, la última vez que lo vieron estaba de actor del Teatro del Purgatorio en la obra “El Zorro y la Muerte”.
Raúl Beltrán (Potosí, julio de 1960), teatrista y titiritero.
Con Raúl Beltrán nos une una amistad desde los tiempos juveniles (revolucionarios) cuando él ya era un personaje central del ámbito teatral, primero en el Taller de Teatro Popular donde nos conocimos, y luego en los diversos contextos donde él pudo manifestar su vocación de artista comprometido con el teatro, el cine, los títeres y la cultura de nuestro país. Pienso que somos además sobrevivientes, aparte de otras fases o facetas de la vida en la que muchas compañeras (como mi esposa Gaby Ibáñez) o compañeros ya no están (recuerdo particularmente a su pata de teatro Gerardo Zalles), de nuestro barrio de Chasquipampa por el que pasaron varios amigos como Adolfo Cárdenas y otros artistas como Dagmar Dumchen o cronopios como David Acebey, aunque en épocas tan tempranas los 1980 inclusive… con la diferencia que el conejo Beltrán (como lo conocíamos familiarmente) lo ha hecho verdaderamente suyo al volverlo hogar del conocido taller de títeres para niños Wawastinkuy ubicado por la calle 50-51 de Chasquipampa. Gracias querido Raúl por esa dedicación al arte, la cultura y el público que es, tu vida y la de tus hijos. Abrazos fraternos.
Nano Calla